NOMBRE: ArmAdA
CAMPO DE ACCIÓN: performance-art, en un sentido amplio.
DAÑOS COLATERALES: arte escénico, en un sentido profanado.
OBJETO: intervenciones en el espacio desde una perspectiva del cuerpo, a partir del cual medir esos espacios, físicos, emocionales,
políticos.

DESCRIPCIÓN: ArmAdA es el proyecto para la reflexión, confección y realización de performance-art y arte de acción de Adán Hernández,
una farsa de grupo tras cuya máscara se esconde un actor preocupado por encontrar, buscar o reconocer dentro de esa acción y reflexión,
fragmentos de algo que juntar tratando de encontrar novedades en el lenguaje escénico. El motor que mantiene vivo este proyecto es que
tal pretensión es inalcanzable. Y ese esfuerzo por alcanzar lo imposible, un medio para encontrar otras cosas que posiblemente pasen
inadvertidas en el trabajo cotidiano.

FUNCIONAMIENTO: mediante la formación de colectivos efímeros por heterogeneidad de intereses y propuestas, en ArmAdA cabe la
participación de artistas de otros ámbitos, (incluso aunque sean artistas de verdad).

martes, 3 de agosto de 2010

Ahí queda eso

A falta de cerrarla definitivamente, la acción está completamente construída, de manera que si faltara cualquiera de los tres componentes podrían realizarla siguiendo una explicación fría.

La última posibilidad que dejo abierta para el gusto de Nuria y Santi es la siguiente:

Dejar una huella de cada cuerpo junto a la caja antes de salir del espacio:

En el momento en el que se ha sellado la caja, uno a uno podemos hacer una figura plana, acostada sobre el suelo. Los otros dos marcan con cinta blanca la silueta que el que está en el suelo configura, de modo que al salir, junto a la caja queden las tres huellas.

Se puede pensar fácilmente (sobre todo si el que accede a este blog no pertenece a este proceso de trabajo) que estas ideas se sacan de la manga y se proponen como quien quiere rellenar con paja. Nada más lejos de la realidad.

Cada uno de los elementos que entran en una acción que ejecuto o que diseño cristalizan sobre el papel o en la ejecución porque han sido tamizados, porque han superado un complejo y largo proceso de depuración interna. Se podría decir que estos conceptos son supervivientes. Pasando un kilo de Darwin, las acciones-símbolo, los objetos y las imágenes con las que pretendo jugar pertenecen a un vastísimo océano donde se acumulan miles, millones infinidad de referencias cruzadas, de recuerdos, de fragmentos de canciones olvidadas, experiencias, sensaciones... Cada borbotón, cada oleada de ese océano que me nutre va dejando al albedrío algunas ideas que parecen optar a llegar al diseño o la realización de una acción. Pero antes de que eso pase, cada una de ellas es sometida a una profunda tortura.

Es calcinada, estrujada, dada la vuelta, macerada, apisonada, estirada, revuelta, desechada y vuelta a mirar. A cada una de ellas se le ponen de entrada el mayor número posible de obstáculos para propiciar que no llegue al destino de ver la luz como idea escrita o llevada a la práctica.

Sólo las ideas que superan todo esto son las que entran a formar parte de una acción, sea de la forma que sea. Superado este proceso, la idea o la imagen en cuestión está tan trasfigurada, es tanto casi sólo su cadáver que prácticametne deja de ser mía. Y en todo ello se encierra una idea de libertad. 

Porque quizá sólo lo que no sea mío se encuentre lo poco que me pertenezca.

Porque quizá sólo lo que no sea mío es a lo que valga la pena pertenecer.

Y ahora, dos gotas de agua clara en el océano oscuro de mi subconsciente:

Ana Mendieta...


...y Sasha Waltz.


Y el que lo quiera coger, que lo coja.

No hay comentarios:

Publicar un comentario