NOMBRE: ArmAdA
CAMPO DE ACCIÓN: performance-art, en un sentido amplio.
DAÑOS COLATERALES: arte escénico, en un sentido profanado.
OBJETO: intervenciones en el espacio desde una perspectiva del cuerpo, a partir del cual medir esos espacios, físicos, emocionales,
políticos.

DESCRIPCIÓN: ArmAdA es el proyecto para la reflexión, confección y realización de performance-art y arte de acción de Adán Hernández,
una farsa de grupo tras cuya máscara se esconde un actor preocupado por encontrar, buscar o reconocer dentro de esa acción y reflexión,
fragmentos de algo que juntar tratando de encontrar novedades en el lenguaje escénico. El motor que mantiene vivo este proyecto es que
tal pretensión es inalcanzable. Y ese esfuerzo por alcanzar lo imposible, un medio para encontrar otras cosas que posiblemente pasen
inadvertidas en el trabajo cotidiano.

FUNCIONAMIENTO: mediante la formación de colectivos efímeros por heterogeneidad de intereses y propuestas, en ArmAdA cabe la
participación de artistas de otros ámbitos, (incluso aunque sean artistas de verdad).

miércoles, 18 de agosto de 2010

Huellas


Después de nosotros

 
nuestra huella,



una escritura sin sentido,



testigo de nuestra presencia.



Nada más, el resto es basura,



una puerta que se cierra.

La acción: control para gestionar el caos.

Una acción es imposible de comentar. Y probablemente sea eso lo que le da sentido a cada una de ellas, artística o no.



Todo lo que hacemos en la vida tiene un sentido pedagógico, de aprendizaje mediante la comunión y, por ello, un sentido positivo de mejora activa como grupo. El homínido tocó el fuego y supo quer era peligroso. Distintos pueblos miraron al cielo y cambiaron sus costumbres orientados por las estrellas.



Dentro de cada uno de nosotros hay un niño que trata de comprender y un adulto que explica e impone respuestas para salvarse de no descubrir nada nuevo. Ese es nuestro motor. Ese es nuestro conflicto. El gusto por la vida, por asomarnos y dejarnos impregnar por lo que hay al otro lado de nuestro miedo...

...y el propio miedo a que ese descubrimiento rompa o cuestione las estructuras que establecen lo conocido y sin las cuales parece que se deja de ser, aunque no se sepa muy bien lo que uno es. 

 Al margen de significaciones sesudas y petardeo de intelectual post-post-moderno, al margen del lenguaje críptico y casposo del artista que tapa con palabrería un montón de agujeros sin fondo, la acción es eso, es un momento de comunión al margen de lo establecido...
 Es la creación de un espacio en el que la formulación de preguntas sea tan posible como el hecho de enfrentarse a ellas. El público más peregrino hace comentarios que pretenden ser profundos. Los demás se ríen, comentan, miran con morbo o curiosidad: se defienden. Se distinguen como público y por eso empiezan a crear la magia. Nadie entiende nada. Pero por una sola vez todo el mundo lo asume, muy pocos se protegen de una evidencia tan demoledora.



Mucha gente también dijo o pensó "estos tipos están locos". Y tenían razón. Nadie en su sano juicio podría hacer una cosa así con tal impunidad o desparpajo. Pero resulta que elo que llamamos sentido común es el menos común de los sentidos, y que deberíamos empezar a pensar cuánto de sano tiene ese juicio que proviene peligrosamente de algo establecido antes de nosotros, de algo que no proviene de cada individuo.

Instalación casi inconsciente

 Con todo previsto, colocar los objetos en el espacio fue un trabajo duro y meticuloso. Los objetos quedaban así instalados, de manera que el público los encontraba a su entrada y durante todo el tiempo interactuado con ellos, sin saber interpretar qué eran o incluso si era necesario hacer alguna interpretación. Pero ya las cabezas de los visitantes del hotel estaban sembradas de preguntas.

 
 La línea junto a Santi (planta alta) aún sin palabras.

Apuntándolo todo (y aún así, hubo problemas)

Ante la recepción, en el espacio centralizado por el dibujo del suelo, la caja negra, de la que salían visiblemente tres cintas hacia tres lugares inidentificables, que se perdían en el espacio. la más larga, "la autopista", que recorría todo el pasillo hasta el fondo del hotel y donde se vertebraban el resto de líneas. Todas ellas escritas con las siguientes palabras en colores ROJO - NEGRO - AZUL:

Coágulo - España - Arrancar - Peligro - Vacío - Expansión - Fred Olsen Cristal - Necroso - Luto - Petróleo - Miedo.
 Escaleras...
...pasillos con moqueta...


...suelos...

...y gente.

Estas serían las palabras principales que luego nos escribiríamos sobre el cuerpo. sin embargo, sobre la cinta había muchas más palabras nacidas el día de la lluvia de ideas como fueron, por ejemplo:

Fuego - Lenin - África - Imperialismo - Cielo - Dinero - Sangre - Luz Antígona - y un largo etcétera.
La cintas se extendía luego por el pasillo que llevaba a la zona de conciertos y subía ininterrumpidamente por las escaleras hasta el piso de arriba, donde avanzaba entre las habitaciones en las que estaban las exposiciones e instalaciones de otros artistas, recorridas por el público en el festival.

Saliendo de la caja, las líneas alcanzaban tres puntos determinados:

1 - La entrada del hotel, junto a una escalera de servicio.
2 - El final del pasillo de la zona de conciertos.
3 - El pasillo de la planta de arriba, a la altura de las habitaciones ocupadas por artistas.

(pre)texto de acción

Texto "explicativo" enviado a los organizadores del CATH días antes de su realización.

La acción que hemos diseñado para realizar en el hotel se ha configurado a partir del trabajo sobre varios conceptos que el grupo ha venido desarrollando al margen de esta acción misma, conceptos que forman parte de un proceso creativo global, anterior, en progreso, y por tanto, inacabado, denominado: [EL INCONSCIENTE]. 
Cada una de las acciones realizadas son fruto de la fase de desarrollo alcanzada en este proceso global y por tanto dependen estrechamente de él. Es precisamente esa idea de obra inconclusa lo que nutre y aúna las acciones entre sí, sean o no individuales. Cada una de ellas, en sus distintas realizaciones deja una huella que permanece en la siguiente. 

Nuestra idea de arte performantivo (un término tan manido y al que a veces se confunde con teatro, pasacalles o la simple animación lúdica) procura mantenerse fiel a la creación de un entorno para la significación. Realizar una acción como “obra de arte viva” ante un público implica necesariamente la no imposición a ese público de las normas cotidianas y establecidas de lo que normalmente entiendemos por “espectáculo”. Al contrario, el espectador (que elegirá en cualquier momento dejar de serlo) no encontrará una acción “que se le presenta”, sino algo que simplemente ocurre y cuya interpretación dependerá de factores aleatorios e incontrolables, como su situación en el espacio, el nivel de interactuación que mantenga con la acción y su sensibilidad. 

En cualquier caso, será cada expetador el encargado de extraer significaciones e interpretar la acción, y por tanto, de completar la obra. La acción será registrada en vídeo con el fin de documentarla y a la vez de utilizar ese material para acciones futuras, dentro de ese proceso mayor [EL INCONSCIENTE] de las que las acciones como esta son manifestaciones puntuales.
 

REALIZACIÓN DE LA ACCIÓN
PERFORMERS:
[nuria guerra – santi – lópez – adán hernández]
 

MATERIALES:
todos los materiales serán aportados por el grupo, aunque de todos modos se detallan.
[1 caja negra – varios metros de film transparente – 3 platos – 3 dados – 9 rotuladores –
varios metros de cinta aislante blanca]
 

ESPACIOS:
 

• [Espacio 1 – Un espacio centralizado y con cierta amplitud (hemos planteado el hall del hotel, a falta de visitar el mismo) en el que estaría colocada de entrada la caja negra. De esta partirían distintas líneas trazadas en el suelo con cinta blanca]
 

• [Espacio 2 – Distintos espacios del hotel (a definir concretamente al visitar el espacio) que no se alejarían demasiado de la caja negra pero que sí alcanzarían algunos pasillos, escaleras y sobre todo la zona de las exposiciones en habitaciones. A estos espacios llegarían las línesas de cinta blanca pegadas al suelo desde la caja negra]
 

ACCIÓN POR PASOS
 

• antes de iniciar la acción, la caja negra estaría en el espacio y se habrían colocado las líneas de cinta que llevan de ésta a los espacios que están por definir, sin alargarse excesivamente, pero llegando a escaleras, pasillos y sobre todo al espacio cercano a las habitaciones donde se expone. El público deambularía libremente por el hotel.
 

1. Los tres ejecutantes, cada uno en un espacio distinto, comienzan a caminar sobre las líneas blancas con el cuerpo desnudo cubierto completamente de plástico y llevando cada uno en las manos un plato con rotuladores, tijeras y un dado.
 

2. Cada vez que dos de ellos se cruzan en el espacio realizan una acción codificada cuyo resultado será siempre el de escribir cada uno una palabra sobre el cuerpo del otro. Hecho esto, vuelven a andar sobre las líneas.
 

3. La acción se mantiene repetitivamente, aumentando sutilmente la velocidad de ejecución cada vez que dos ejecutantes se relacionan del modo que hemos visto.
 

4. Cuando los tres ejecutantes han agotado su lista de palabras, se cortan uno a otro
una parte del plástico cada vez que se cruzan. Hecho esto, vuelven a andar sobre las líneas. El plástico permanece en el lugar en el que ha sico cortado.
 

5. Cuando los tres ejecutantes se han liberado de todo el plástico vuelve cada uno a su punto de partida.
 

6. Despegan la cinta blanca, haciéndola un ovillo y recogen los trozos de plástico han quedado en el camino.
 

7. Se encuentran ante la caja negra. La abren.
 

8. Sacan de su interior tres trajes con los que se visten tranquilamente.
 

9. Depositan el plástico y la cinta en el interior de la caja.
 

10.Precintan la caja con cinta blanca.

Antes de la acción / Antes de habitar

Dudas. Reflexiones y dudas. Y más reflexiones. Y más dudas. Marear la perdiz hasta no saber si la perdiz está más mareada que nosotros o si somos nosotros los mareados. Al fin y al cabo, masticar el tema, reventarlo, destruirlo y volvarlo a montar para volver a destruirlo. En ese movimiento en falso, en el que nos instalamos casi dos semanas, se fue creando una corteza, un caparazón donde proteger las pocas ideas sólidas que salían de la dinámica de nuestra autodestrucción. La acción para el CATH estaba en marcha.
 
En primer lugar, aparte de lo ya recogido en este blog y la evolución gradual de las ideas y de las imágenes, llegó una visita a La Orotava, donde Nuria y yo llegamos a muchísimas conclusiones, deshechamos tantas cosas que nos dieron la visión clara de por dónde no queríamos ir. Aceptamos tantas otras que, aunque sujetas a modificaciones, llegarían hasta la realización de la acción.
 
En segundo lugar, una visita al espacio, el encuentro con la gente de la organización (o sus restos), pensar la acción en el lugar, pensar el lugar "accionado". Volver estimulados. Tomar una cerveza con una lluvia de ideas. Encontrar súbitamente tantos nombres y elegir el que surge de manera inconsciente pero tan oportuna. Nos llamamos ArmAdA. Me gustan las aes en mayúscula. Subraya algo rítmico en el nombre del grupo, toca a una por cabeza. Un nombre sugerente y lo suficientemente ambiguo como para no encorsetarlo de entrada. Vale que quiera decir "locura, salvajada, desfase" en argot canario. Pero una armada, popularmente, es una acción extrema, fuera de lo común, que rompe los límites de lo establecido. Y además acaba de seducirnos por sus otros sentidos y la combinación de todos. Como puzzle, como mecano, armada (la compañía o la acción), algo desestructurado que se monta para la ocasión. Y finalmente su sentido militar, belicista, de ataque, ofensivo, un batallón mediante el que combatir o atentar. Del mismo modo surge el nombre para la acción: Hábitat#1: planteando la acción de habitar (hoteles y otros espacios), de crear hábitats en diferentes espacios mediante la intervención de la acción en ellos. Y la palabra como espacio habitado dentro de todo este conjunto.
 
Y en tercer y último lugar, el encuentro en casa. Perfilar los matices no cerrados de la acción, comunicarnos tantas dudas, tantas nuevas posibilidades. Enfrentar las dudas con respecto a la recepción de la acción. Y las otras dudas con respecto a la desnudez del cuerpo, a la proyección hecha de la acción. Tratando de buscar una ilusión casi perdida por el camino en un proceso realmente agotador.
 
Pero me olvidaba. Ahora sí, en último lugar, visitar ferreterías y tiendas cutres. Pensar en unos materiales. Sustituírlos por otros. Adaptar la acción a lo más lógico, a lo más orgánico y cómodo, y dejar que se transforme y nosotros con ella. Y salir a la azotea y probar cómo se ve y cómo se hace una huella en el suelo que atestigüe nuestra presencia (pasada desde que la marca es marca), que sirva de firma de nuestra primera acción y nos prefigure como fetos para un renacer futuro en una futura acción.
 

Todos estos son los ingredientes. El hotel una olla a presión sobre la que habría que intervenir para que la receta fuera comestible.
 
Y hábitat va seguido de un 1 porque será el nombre de las acciones que, siguiendo esta línea, sean manifestaciones de un trabajo realizado en progreso, nunca acabado, siempre materializado en momentos diferentes de su evolución hacia otra cosa, como la ráfaga de fotografías que se tira de un corredor de cien metros lisos, partes concretas desvinculadas de un proceso mayor y diferente a las mismas.
 
Ese es nuestro trabajo.

martes, 3 de agosto de 2010

Ahí queda eso

A falta de cerrarla definitivamente, la acción está completamente construída, de manera que si faltara cualquiera de los tres componentes podrían realizarla siguiendo una explicación fría.

La última posibilidad que dejo abierta para el gusto de Nuria y Santi es la siguiente:

Dejar una huella de cada cuerpo junto a la caja antes de salir del espacio:

En el momento en el que se ha sellado la caja, uno a uno podemos hacer una figura plana, acostada sobre el suelo. Los otros dos marcan con cinta blanca la silueta que el que está en el suelo configura, de modo que al salir, junto a la caja queden las tres huellas.

Se puede pensar fácilmente (sobre todo si el que accede a este blog no pertenece a este proceso de trabajo) que estas ideas se sacan de la manga y se proponen como quien quiere rellenar con paja. Nada más lejos de la realidad.

Cada uno de los elementos que entran en una acción que ejecuto o que diseño cristalizan sobre el papel o en la ejecución porque han sido tamizados, porque han superado un complejo y largo proceso de depuración interna. Se podría decir que estos conceptos son supervivientes. Pasando un kilo de Darwin, las acciones-símbolo, los objetos y las imágenes con las que pretendo jugar pertenecen a un vastísimo océano donde se acumulan miles, millones infinidad de referencias cruzadas, de recuerdos, de fragmentos de canciones olvidadas, experiencias, sensaciones... Cada borbotón, cada oleada de ese océano que me nutre va dejando al albedrío algunas ideas que parecen optar a llegar al diseño o la realización de una acción. Pero antes de que eso pase, cada una de ellas es sometida a una profunda tortura.

Es calcinada, estrujada, dada la vuelta, macerada, apisonada, estirada, revuelta, desechada y vuelta a mirar. A cada una de ellas se le ponen de entrada el mayor número posible de obstáculos para propiciar que no llegue al destino de ver la luz como idea escrita o llevada a la práctica.

Sólo las ideas que superan todo esto son las que entran a formar parte de una acción, sea de la forma que sea. Superado este proceso, la idea o la imagen en cuestión está tan trasfigurada, es tanto casi sólo su cadáver que prácticametne deja de ser mía. Y en todo ello se encierra una idea de libertad. 

Porque quizá sólo lo que no sea mío se encuentre lo poco que me pertenezca.

Porque quizá sólo lo que no sea mío es a lo que valga la pena pertenecer.

Y ahora, dos gotas de agua clara en el océano oscuro de mi subconsciente:

Ana Mendieta...


...y Sasha Waltz.


Y el que lo quiera coger, que lo coja.

La cinta blanca (posibilidades a elegir)

*EN ESTA ENTRADA SE EXPLICA LO SEÑALADO EN LA ANTERIOR COMO PENDIENTE DE EXPLICACIÓN CON UN ASTERISCO: EL DADO - LA CINTA BLANCA - LA LISTA DE PALABRAS.

La cinta sobre la que se camina es blanca porque ha sido la última opción que se ha pasado por mi cabeza. Explicaré aquí de dónde viene todo para no liarnos:

  • Existía la necesidad grande de encontrar un elemento simbólico en una secuencia de 3 que añadir a la acción. En un principio sólo estaba la idea de escribirnos palabras sobre la piel. Luego fue escribirnos palabras sobre la piel plastificada. Luego (y ahí apareció la variación en 3 por colores) la idea de distinguir las palabras según fueran escritas en rojo, negro o azul. A partir de esto, la idea de la acción derivó en dos caminos: 1) Que cada cuerpo tuviera asignado un color y con tal color un carácter (que no influiría en su ejecución de la acción, sólamente en su carga simbólica).

Por ejemplo: Nuria tiene el color rojo - camina por cintas de color rojo - sus palabras están vinculadas al color rojo.

De esta manera, asignaríamos un color a cada cuerpo, lo que ayudaría a distinguir más la acción y haría que cada uno sólo escribiera palabras de un color y con un condicionante, cada cuerpo tendría un "rol". Por otro lado, habría una diferenciación estética: La red generada en el suelo por las líneas que se entrecruzan sería de estos tres colores y cada cuerpo tendría determinado su movimiento, Nuria no podría abandonar la línea roja por la azul o la negra y sólo podría relacionarse en los cruces con estas líneas.

  • No obstante, hablando en La Orotava, se derivó de esta idea a otra más simplificada y más efectiva, a la que, una vez en casa, añadí el color blanco. Esto introduce los siguientes cambios:
 Los cuerpos dejan de tener ese "rol" asociado al color. Las líneas de desplazamiento son blancas. Ya no son tres, sino una que puede bifurcarse. Los cuerpos pueden moverse con mayor libertad. Realizan las acciones cuando se encuentran, sin necesidad de que sea en un cruce.

El color con el que se escriben las palabras no está determinado por el color de Nuria. Nuria debe tirar un dado. Cogerá el color correspndiente al número obtenido. Por ejemplo: 1 y 2 - azul, 3 y 4 - rojo, 5 y 6 negro.

  • En último lugar está el tema de las palabras. Eso no tuvimos tiempo de definirlo en La Orotava y quedó esbozado. Se trata de que cada color tenga asociada una lista de palabras en relación libre al mismo. Por ejemplo:
ROJO - fuego - sangre - etc. (pero también palabras con asociaciones no tan evidentes ni directas, INCONSCIENTES y personales, por ejemplo... yo qué sé... espantapájaros - atún - insomnio.)

Cada color tendría un mismo número de palabras asociadas.

Se trata de que, cuando dos cuerpos se crucen y se haya tirado el dado, el color quede determinado, pero con ese color SOLO SE PUEDAN ESCRIBIR PALABRAS ASOCIADAS A LOS OTROS DOS COLORES; es decir, otro ejemplo:

Si al tirar el dado tengo que escribir con ROJO sobre Santi, sólo podré elegir palabras asociadas al NEGRO o al AZUL. De esta manera estaremos jugando además con un pequeño efecto sinestésico (muy sutil, pero de esto se trata esta historia, de meter pequeñas simbologías por donde la libre artenancia entre significante y significado juegue lejos de nuestro control y abra espacios no controlados a la interpretación de la acción) mediante el cual las palabras antes mencionadas a modo de ejemplo (FUEGO - SANGRE - ESPAÑA, incluso) serían siempre azules o negras y el rojo sería utilizado para escribir palabras como NOCHE - MAR, etc.

Evidentemente no he hecho la lista de palabras porque me parece que sería divertido y necesario que todas ellas salieran de una lluvia de ideas absurda, realizada en plan surrealista y sin ningún tipo de prejuicios. Escribir muchas palabras para luego hacer una selección de las más oportunas para este juego. También habría que elegir cuántas palabras tendría cada color, en función también de la duración que estimemos que puede llevar la acción hasta este punto, ya que a más palabras, mayor duración.

Las palabras pueden llevarse escritas en los platos, en un papel o sobre el propio plato. A mi me parece que escritas sobre el propio plato añadirían un elemento simbólico más al conjunto.

PARA RIZAR EL RIZO

Una idea que se me ocurrió a partir de una imagen en La Orotava pero que no se fraguó hasta llegar a casa: El diseño de esta acción está a medio camino entre lo ideado para la acción de Keroxen y mi obsesión con el serialismo y la numerología presente en acciones anteriores.

Esta noche, Nuria y yo hemos hablado por teléfono sobre si jugar también con sonidos que fueran seriados, de distintas fuentes y en bucle. La idea no es mala y la acción lo pide. Pero ambos nos la imaginábamos más cruda en silencio.

La idea que se me ocurrió anoche y que dejo sobre la mesa y someto a opinión es la siguiente:

La posibilidad de que sobre la cinta blanca vayan escritas muy espaciadamente la lista completa de palabras de los tres grupos de manera aleatoria, eso sí, escritas cada una con un color que no sea el que la ha inspirado (FUEGO se escribiría en azul). De este modo, cada vez que un cuerpo pasara sobre una palabra la pronunciaría en voz alta, susurrándola cuando la acción es muy lenta y levantando un poco la voz en la medida que se aumenta la velocidad.